Andrés Pajares era conocido por ser cómico, actor, director, guionista. Comenzó su carrera profesional en las compañías musicales de Toni Leblanc, Antonio Machín, Manolo Escobar.

Realizó numerosas revistas, como por ejemplo, "Más vale pájaro en mano", "Del coro al caño", "La risa está servida".

También actuó para la televisión, en cafés-teatro, etc.

En el cine, destacan las películas: La lola nos lleva al huerto, con su inseparable Fernando Esteso; y, ya en los años noventa, la película ¡Ay, Carmela!, con la que llevaría el Goya al mejor actor.

En los años 90 volvió a la pequeña pantalla con la serie: ¡Ay, Señor, Señor! en la que trabajaba junto con la que era en aquellos momentos su mujer.

A partir de esos años, en las que conocimos a un Andrés Pajares amable, simpático, divertido, la imagen de este actor ha ido cayendo en declive, tras propiciar sonados escándalos en su vida privada y acceder, tanto él como la corte de personas que forman parte de su familia (ya sea de un modo u otro), a airear todos esos aspectos íntimos que desconocíamos tanto de él como de su familia.

A partir de ahí, fuimos conociendo los entresijos de su vida marital (o, más exactamente, de sus diferentes vidas maritales), de la relación que mantenía con sus hijos, de la aparición de una nueva hija secreta (o no).

A raíz de ésto conocimos a Chonchi Alonso, ex mujer del actor

a Conchi (fijación que tiene el actor por ciertos nombres, vaya) la masajista que vino a sustituir a Chonchi en el corazón de Pajares

A la hija Mari Cielo ( a la cual, a partir de ese momento, pudimos ver hasta hartar en diferentes programas, ya fuese contando su vida, ya fuese "trabajando" como colaboradora en programas como Crónicas Marcianas)

a Andrés Burguera, ese hijo al que nadie comprende, y que conocimos por primera vez (si la memoria no me engaña) tras ser detenido en un aeropuerto norteamericano.

y, por supuesto, no podía faltar, la hija secreta

Y a los novios de las hijas, de los hijos, las cuñadas...

Ahora, llevábamos ya un tiempo sin saber de las andanzas de esta familia tan generosa de su intimidad, hasta que, por fin!!!!, la noticia ha saltado a las televisiones: Andrés Pajares no está bien...

Tras las apariciones en televisión del propio Andrés Pajares (en la cual acabó por destrozar su ya maltrecha imagen personal al resultar burdo, grosero en sus formas y patinarle bastante la lengua debido a ¿sustancias?) y de su hijo Andrés Burguera, esta semana la noticia bomba fué la detención del actor tras acudir disfrazado (¿?) a un bufete de abogados madrileño y amenazar a los trabajadores de este lugar...

Un actor que era querido por el público (bueno, yo no le tenía una gran simpatía, pero yo solo soy una y el resto son mucha más gente...), ¿era necesario que llegase a esto?

¿Qué ocurrió?: ¿no fué capaz de asumir su fama? ¿ realmente todo eran las adicciones a sustancias las que lo llevaron a este estado? ¿tuvo la actitud de su familia a lo largo de todos estos años algo que ver en su estado?...

Sea como sea, estamos contemplando el declive de un actor a la vez que de un ser humano, hecho por el cual, debo reconocer, no me puedo alegrar...

Aunque nunca haya sido de mi simpatía (ni antipatía, simplemente, indiferente), le deseo una pronta recuperación ( de lo que sea) a Andrés Pajares.